Convertir un render en una realidad


Hoy en día lograr una preventa en el ramo inmobiliario es todo un reto, ya que hay que convencer al posible comprador de confiar en un proyecto que no existe de forma tangible en su versión final más que por visualizaciones arquitectónicas, en este caso, el ejemplo más sencillo, un render.


En el render se logra plasmar no sólo el espacio final, sino toda la experiencia, es de suma importancia lograr que el posible comprador logre visualizarse usando y/o viviendo ese espacio.

Los elementos de un render que logran captar la atención de los usuarios son los materiales empleados que se vean lo más similar a la realidad, tanto en color como en textura; la iluminación, ya sean las entradas de luz natural, así como la artificial, si se usará luz cálida o fría y a que intensidad; y la cámara, que debe estar ubicada en una posición estratégica donde se consigan los mejores ángulos de cada espacio. Así mismo, el programa en el que se modela, puede utilizarse para generar recorridos virtuales o imágenes en 3D.


Estas imágenes aparte de ayudar en la comercialización del inmueble, en la etapa de construcción del proyecto sirven como base para el equipo de trabajo al tener una referencia visual del producto final, y así el comprador tenga como resultado el proyecto del que se enamoró en un inicio con un render.

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